baja laboral autonomos

Cuantía y cotización en las bajas médicas (y de otro tipo) de los autónomos

Seguro que has oído alguna vez la frase “si no quieres ponerte enfermo, hazte autónomo”, ya que, normalmente, los trabajadores por cuenta propia cobran mucho menos estando de baja de lo que están acostumbrados a facturar.

Jorge Campmany, abogado experto en Derecho Laboral y de la Seguridad Social -y director de la firma Campmany Abogados-, nos aclara qué peculiaridades tiene la incapacidad temporal en los autónomos. Y qué aspectos hay que tener en cuenta si nos encontramos ante una baja médica, o por otro motivo, que sea de larga duración.

La baja laboral en los autónomos

La cobertura de la prestación económica por incapacidad temporal, tanto por contingencias comunes (accidente no laboral o enfermedad común) como profesionales (accidente de trabajo o enfermedad profesional) es obligatoria para los autónomos. 

Y la cotización por todas ellas está incluida en su cuota mensual. 

En este régimen de la Seguridad Social, el RETA, en 2022 se cotiza por contingencias comunes un 28,30%, y un 1,30% por las profesionales. 

Esto significa que, junto a la cotización por cese de actividad y por formación profesional -que suman otro 0,10%-, un autónomo cotiza en total un 30,6% de la base elegida. Dicha cotización es lo que paga cada mes a la Seguridad Social. 

Por tanto, como en muchos casos, si se escoge la base de cotización mínima (960,6 € en 2022), la cuota que hay que soportar es de 294 € aproximadamente si no se cuenta con la tarifa plana. 

¿Un autónomo de baja tiene que seguir pagando?

Estando de baja médica, un trabajador independiente deja de abonar la cuota del RETA el día nº 61 de la baja, esto es, a partir del tercer mes.

Los dos primeros meses se continúa pasando el cargo al banco. Antes no era así, pero dicha medida se puso en marcha el 1 de enero de 2019.

Durante ese tiempo, por tanto, permanece para el afectado la obligación de cotizar. Y una vez comenzado el tercer mes, quién paga la cuota que correspondería al autónomo es la mutua, el INSS o el SEPE, según casos. Aunque este deber se extingue si la persona llega a los 18 meses de baja, momento en que ya no subsiste la obligación de cotizar.

¿Cuánto tiempo puede estar un autónomo de baja?

Según la ley podemos decir que un autónomo puede estar de baja hasta los 18 meses si lo autoriza un médico, si no serían tan solo 12 meses los que puede estar de baja.

Es por eso, que si lo necesitas, aquí podrás encontrar ayudas para autónomos de todo tipo y que pueden ayudarte en tu situación:

Requisitos para cobrar una baja siendo autónomo

En general, el subsidio de incapacidad temporal es, a grandes rasgos, muy similar para los autónomos y para los afiliados en el Régimen General. 

En este sentido, para tener derecho a cobrar la baja de autónomo por enfermedad en RETA hay que reunir los siguientes requisitos:

  • Estar afiliado y de alta en la Seguridad Social.
  • Tener un mínimo de cotización de 180 días dentro de los últimos cinco años, pero solo si es por enfermedad común. 
  • Si la baja deriva de accidente, de trabajo o no, o de una enfermedad profesional, no es necesario acreditar una determinada cotización si se está de alta en el RETA.

Sin embargo, hay ciertas exigencias que no se aplican a las personas contratadas y sí a quienes trabajan por cuenta propia, como las siguientes:

  • Cumplimentar un modelo oficial donde informe qué va a ocurrir con la actividad que estaba desarrollando: si va a gestionarla otra persona, si se cierra temporal o definitivamente, etc.
  • Estar al corriente en el pago de las correspondientes cuotas a la Seguridad Social.
  • Una vez concedida la baja médica remunerada, si se le solicita, el trabajador estará obligado a presentar semestralmente una declaración de situación de la actividad. El plazo de presentación de dicho documento es de 15 días desde el inicio de la incapacidad temporal.

¿Cuánto cobra un autónomo de baja?

Cuanto cobra de baja un autónomo también se comparte con el Régimen General, de modo que en situación de incapacidad temporal se cobra el 60% de la base reguladora desde el 4º hasta el día nº 20 de la baja, ambos inclusive. Y a partir del día nº 21, el 75%.

No obstante, si el origen está en un accidente laboral o en una enfermedad profesional, se percibe el 75% desde el primer día. 

Esa base reguladora de la que se parte para aplicar el debido porcentaje es, en realidad, la base de cotización del mes anterior a la baja. Ese total se divide entre 30, y la cifra resultante – esa base diaria luego se multiplica por 30 para hallar una mensualidad fija- no cambia, incluso en posibles futuras recaídas.

En definitiva, para un autónomo la base reguladora es la base de cotización por la que paga la cuota cada mes

Bajas de autónomos por otros motivos

Hasta ahora hemos contemplado las bajas médicas causadas por una patología o lesión. Pero, ¿a qué otros tipos de baja pueden acceder los autónomos?

Veámoslas.

  • Nacimiento y cuidado del menor: cuando se es padre o madre, de forma natural o por medio de una adopción o un acogimiento familiar. Con ella se percibe el 100% de la base reguladora, hallando una base media de los 12 meses anteriores.
  • Riesgo durante el embarazo o en periodo de lactancia natural: cuando el desempeño de la actividad diaria puede suponer un peligro para la madre embarazada o para el bebé alimentado por leche materna. En estas circunstancias también se tiene derecho al 100% de la base reguladora media del último año.
  • Cuidado de menores afectados por cáncer u otra enfermedad grave: en ambos escenarios también se es beneficiario del 100% de la misma base reguladora.

Incapacidad permanente como autónomo

No siendo una baja médica como tal, los autónomos también pueden optar a una pensión de incapacidad permanente si sus limitaciones físicas o psíquicas son crónicas habiéndose agotado las posibilidades terapéuticas.

En este punto, la única diferencia entre los autónomos y el personal contratado es que los primeros no pueden ser beneficiarios de una incapacidad permanente en grado de parcial, mientras que sí del resto de grados. La incapacidad parcial no consiste en una pensión mensual, sino en una indemnización.  

¡Me sucedió justo antes!

Expongamos, por último, algo que puede llegar a suceder. Imaginemos que tienes todo “preparado” para comenzar una carrera como autónomo pero, unos días antes de afiliarte al RETA, coges baja médica -sin estar inscrito en ese momento a otro régimen de la Seguridad Social-. 

Pues bien, la ley no te ampara para que tu baja tenga efectos económicos, porque “un trabajador que ha sido dado de baja por enfermedad común o accidente no laboral, sin encontrarse en ese momento de alta en el RETA y dándose de alta ese mismo mes pero con posterioridad al inicio de la baja médica, no tiene derecho al cobro del subsidio por incapacidad temporal”.

Esperamos que tengas más claro lo que suponen las bajas laborales en los autónomos y que este contenido te haya resultado de utilidad.

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