¿Conoces ya el Mecanismo RED de Flexibilidad y Estabilidad en el Empleo? Son los llamados ERTES permanentes, que completarán a los actuales en los casos de aquellas empresas que sufran una coyuntura desfavorable o que deban hacer esfuerzos estructurales (un ejemplo podría ser ajustarse a la transición tecnológica).

Este nuevo mecanismo busca mantener a los trabajadores en las empresas o formarlos, con la intención de que sean capaces de reciclarse o de emplearse en otro negocio o sector.

¿Sabes en qué se diferencian los ERTES permanentes de los anteriores o cuándo estarán vigentes? Enterarse de estas cuestiones puede ser una labor farragosa, por lo que vamos a desgranarte la información que necesitas saber sobre los nuevos tipos de ERTES.

¿Qué diferencia tienen estos ERTES con los anteriores? ¿Con qué finalidad se crean?

En la situación actual, es fundamental conocer las ayudas y subvenciones por ERTES en España. Los nuevos ERTES permanentes nacen con el objetivo de mejorar la estabilidad del empleo mediante la creación de un instrumento de flexibilidad interna

¿En qué se parecen los ERTES permanentes a los anteriores?

Este Mecanismo RED de Flexibilidad y Estabilidad en el Empleo será una herramienta muy similar a los ERTES actuales:

  • Del mismo modo que los expedientes de regulación temporal por la crisis sanitaria, los nuevos tipos de ERTES permitirían una reducción de la jornada laboral de los empleados para evitar que las empresas recurran a los despidos. Y es que, para que éstas puedan beneficiarse de estas ayudas, deberán comprometerse a mantener el empleo.
  • Asimismo, continúan a nivel general los ERTES por motivos económicos, técnicos, organizativos, de producción y de fuerza mayor. 
  • También, en esta ocasión, las empresas beneficiarias de las reducciones de cuotas tendrán que devolverlas en caso de que el empleo no se mantenga durante los seis siguientes meses siguientes.

¿En qué se diferencian los ERTES permanentes de los anteriores?

Sin embargo, los ERTES permanentes se distinguen de los anteriores en diversos aspectos:

Reducciones de jornada

El mayor cambio que los nuevos tipos de ERTES suponen es la preferencia por las reducciones de jornada frente a las suspensiones de contratos, que no se encontraba en los expedientes de regulación temporal actuales.  Es decir, las compañías tendrán que solicitar una disminución de jornada y, cuando ésta no sea factible, la suspensión de contratos. 

  • Si existe acuerdo con los representantes de la plantilla, la duración de las ayudas será de 12 meses
  • Si no lo hay y la autoridad laboral lo aprueba, la duración de las prestaciones será de 6 meses

La reducción de jornada podrá oscilar entre el 10 y el 70%.  Mientras ésta se dé o haya suspensión de contratos, no estarán permitidas ni horas extra, ni nuevas contrataciones, ni nuevas subcontrataciones.

Nueva prestación

Se crea también una nueva Prestación de Sostenibilidad del Empleo para aquellos trabajadores acogidos a un Red:

  • Su cuantía será el 70% de la base reguladora.
  • La prestación no será mayor de 1.271€ mensuales. Es decir, el 225% del IPREM (564€ al mes). 
  • Esta ayuda podrá compatibilizarse con otro empleo a tiempo parcial, sin deducción de la parte proporcional al periodo laborado, es decir, el tiempo trabajado. 
  • El beneficiario estará cubierto por la Seguridad Social en caso de enfermedad, aunque no cotizando. 
  • Al igual que con los anteriores ERTES, esta ayuda no gastará el periodo de paro.

Cuando se apruebe el mecanismo, las empresas podrán solicitar mayores créditos para abonar formación oficial programada. Esta cuantía variará en función del volumen de la plantilla:

  • De 1 a 9 empleados: 160€ por asalariado.
  • De 10 a 49 empleados: 240€ por asalariado.
  • De 50 o más empleados: 320€ por asalariado.
Nueva modalidad de Ertes, ertes permanantes

Dos modalidades de los nuevos tipos de ERTES

Para descubrir las peculiaridades de este instrumento, hay que desarrollarlo partes, ya que va a haber dos modalidades diferentes en estos ERTES permanentes:

ERTES permanentes por causas estructurales

Este tipo es conocido como de reestructuración y está considerado para crisis sectoriales o para automatizaciones de procesos. Se destinarán por sectores, para las organizaciones en las que se implementen “nuevos métodos de trabajo y producción” y en las que preservar la plantilla signifique perder competitividad.

Bajo esta perspectiva, lo que se persigue es que los empleados afectados reciban formación, bien reciclándose para otro puesto en la misma compañía o bien para pasar hacia otra empresa o sector. 

Este mecanismo implica un plan de recolocación obligatorio, el cual podrían gestionar las agencias privadas.

Las empresas que contraten, como indefinidos o fijos discontinuos, a estos empleados que pertenezcan al RED estructural tendrán bonificaciones por seis meses. Por cierto, con los ERTES estructurales, la empresa podrá pedir dos prórrogas más de medio año.